lunes, 14 de julio de 2008

A Dios rogando y con el (Martin) Mazza dando... o recibiendo.



Queridos “petarnautas”

Estos últimos días he estado muy ocupada tocándome las narices... ¡y eso que sólo tengo una, y más bien pequeña! Bueno, era sólo un decir, se trata nada más de dejar constancia de mi habitual indolencia. Indolencia, sí... ¡porque a mí no me duele nada!

Bien, basta ya de chistes malos. Lo cierto es que sí que he hecho cosas, principalmente ir de compras y... básicamente salir de compras.

Otra cosa que me gusta hacer en verano, como algo excepcional, es leer algún libro. A veces con leer sólo la contracubierta es suficiente, porque te ofrece mucha información. Ahora mismo estoy empezando a leer un libro que me ha prestado MALYZZIA, titulado EL QUINTO DÍA, y escrito por FRANK SCHÄTZING. ¡Tiene 1.176 páginas!, de tal manera que probablemente lo termine allá por el año 2020. De hecho lo más probable es que lo abandone en cualquier momento. Posiblemente lo utilice para calzar algún mueble.

Ahora que digo EL QUINTO DÍA, ¿Recordáis la peícula EL SEXTO SENTIDO? Pues la trama –del libro- tiene que ver mucho con EL SUCESO, la última peli de M. NIGHT SHYAMALAN. No cuento más.

A propósito de sucesos, sentidos, verano, compras y libros, si hace unos días os recomendaba COMPRAR y LEER la novela de ABEL ARANA, HISTORIAS DE CHUECA, ahora paso a invitaros a hacer otro tanto con la biografía de MARTÍN MAZZA http://www.martinmazza.eu/ titulada HISTORIA DE UN PORN-STAR. Martin tuvo el buen criterio de pedirme que colaborara escribiendo el epílogo, y yo tuve mucho gusto en hacerlo. El ya tuvo la deferencia de aparecer (incluso desnudo) en el video-clip de HAPPY CHUECA de DIOSSA & MALYZZIA. Vamos, que aquí estamos todas a echarnos una mano (aunque algunas cerdas te la echan al cuello...).


Esta es una foto del día (bueno, fueron dos días) de rodaje del video-clip. Y ahora os pongo aquí el EPÍLOGO, y espero que esto os anime a querer leer el resto del libro:




SEMEN, SUDOR Y LÁGRIMAS

Toda mi vida he querido escribir el epílogo de la autobiografía de un famoso actor porno gay, y cuando ya casi había perdido la esperanza de hacer realidad mi sueño, mi querido Martin Mazza decide publicar un libro como este y no tiene otra ocurrencia que pedirme un texto como broche final, todo ello pensado que el favor se lo estaba haciendo yo, ¡qué ingenuo!

Es justamente esa maravillosa ingenuidad, esos retazos de infante, esa sonrisa y esa mirada cargada de inocencia (¡sí, de inocencia!) lo que hace de Pedro, alias Martin Mazza, un ser tan adorable, al que es imposible negarle nada, incluso aunque “escribir el epílogo de la autobiografía de un famoso actor porno gay” hubiera sido mi peor pesadilla, que insisto no es el caso.

Así es Martin, un niño grande, un niño con la sensualidad de un hombre... un hombre con el corazón de un niño. Pero es mucho más que eso, o al menos es otras muchas cosas, además de eso. Es un rebelde porque el mundo le hizo así. Es un icono de la trasgresión, porque representa justamente lo contrario de lo que muchos podían esperar y exigir de él. Es un valiente, porque nació marcado pero consiguió tatuar su cuerpo y su vida hasta lograr su propia marca, sus propias señas de identidad, un presente alejado del futuro que, por cuna, tenía destinado. Es un ser desprovisto de prejuicios, es un ser puro, un ser humano en estado puro.

Martin, siempre presto al desnudo, nos ha mostrado ahora algo más que su bello cuerpo bronceado y embadurnado de aceite, eterna invitación al mejor de los pecados. Martin nos ha abierto la bragueta de su alma, y nos ha mostrado cuan dotado está para vivir la vida en todas las posturas imaginables. Martin ha sabido esquivar los “gatillazos” del destino, mostrándose siempre erecto, eyaculándonos en la cara un chorro de libertad, blanca y húmeda, exultante y envidiable.

Nuestro atractivo embajador del erotismo vino al mundo de penalti, pero ese no sería el único gol que marcaría a su egregia familia. Martin se negó a convertirse en uno más de esos “niños bien”, cachorros continuistas de arcaicas dinastías. Ahíto de hipocresías y renuente a una doble moral impuesta por sistema, ha ido construyendo su propio camino, así esté plagado de baches, y sin importar cuan peligrosas sean sus curvas. Muchos lo verán como un piloto suicida corriendo en dirección contraria, solo porque no ha permitido que le impusieran un itinerario vital, pero yo le veo flotar en el éter, como una oda al libre albedrío que se expande en todas direcciones, incapaz de colisionar ni hacer daño a nadie.

Del seno de la represión eclosiona la desinhibición más absoluta, de la cual nuestro amigo hace cumplida gala, enarbolándola como una bandera victoriosa. Martin no se doblegó, no desfalleció, y antes consintió en alquilar su carne que prostituir su instinto. Sólo el vacío de una madre imposible imposibilita a nuestro campeón para una victoria plena. Pero la ternura que emana nos ha convertido en sus hermanos a todos cuantos le rodeamos. Hay muchas formas de tener una gran familia, y él tiene muchas “hermanas reinas”, lo que la convierte en una familia mucho más que aristocrática.


Tal vez en un futuro Martin Mazza reclame ese título de Marqués de Alvarado que, en justicia, le pertenece, pero mientras tanto ya ha logrado convertirse en un “Grande de España”... en lo suyo. Esta fama internacional no ha sido heredada, sino ganada a pulso, enfrentándose a todo convencionalismo y demostrando que se puede ser noble, independientemente de pertenecer a la Nobleza.

Nobiliarios o no, él ya ha ganado mil títulos ilustres: el Marquesado del Sado, el Duque del Dildo, el Conde del Manubrio... el “Príncipe Alberto”, el “Rey de las camas”, el Emperador del Porno. Aunque su mayor logro ha sido llegar a convertirse en sí mismo, en Martin Mazza.

Sin caer en el fullmontysmo emocional, es decir, en el exhibicionismo barato, en el streptease sentimentaloide y egocéntrico, Martin nos ha ido desgranando paso a paso sus vivencias, nos ha confiado sus sentimientos, relatándonos sus momentos de pasión, el esfuerzo que conlleva la supervivencia y los instantes en que el dolor sodomizó su espíritu. Pasión, esfuerzo y dolor, un trío que no podrás ver en sus películas, pero que en este libro ha reflejado con las dosis justas de sensibilidad y crudeza. Un trío, que pasaría a ser la versión humanizada de la Trinidad divina, pero que en vez de formar a Dios, conforma a una persona. Un trío compuesto por semen, sudor y lágrimas.

3 comentarios:

Plantas Carnívoras dijo...

Didí:

Maravilloso el texto. Dale recuerdos a Pedro de sus amigos de Altea (Alicante)

Besos 4 breakfast

Jimmy Trash

Charly dijo...

Dios mío!!! Tres de mis más admirados seres juntos en el mismo artículo de un blog!!! Es lo que siempre soñé!!! Diossa y malyzzia, a las que no sólo admirio, sino con las que tengo la suerte de disfrutar de una gran amistad, y Martín Mazza al que no tengo el placer de conocer en persona, pero que siempre me ha llamado la atención por su muy especial manera de tratar el tema del porno. es un tío al que me creo: no va de mamarracho como muchos otros y ha logrado con su saber estar que el ser actor porno sea considerado como un trabajo más, al margen de tonterías.... Que mamarrachos adornados de tontería hay a patadas. Enhorabuena MM.

Raúl dijo...

Este texto es de una redacción buena, llena de referentes eróticos y excelente utilización de símiles. Es la primera vez que leo a esta reina nocturnal, me deja un agradable sabor...de boca.
El guapo descrito es un "Zoon erotikon", muy querido en Guadalajara, Jalisco, México.
Saludos, besos negros y apretones de "tamal", o sea, con la carne adentro.
Raúl Sánchez de Morelia, México.